Historia

La  Octava Compañía de Bomberos de Viña del Mar, bomba Ismael Ruiz-Tagle Leniz, nace el 18 de mayo del año 1980, luego de 8 años de esfuerzos de quienes integraran la entonces Brigada n° 1 de Reñaca.Nuestro Fundador, Ismael Ruiz-Tagle Leniz

Como líder fundador y principal personaje de esta noble entidad, Ismael Ruiz-Tagle Leniz comienza el año 1972 fundando junto a un grupo de reñaquinos, la Brigada de bomberos N° 1, que luego pasaría a ser Compañía regular con el numero cardinal 8 del Cuerpo de Bomberos de Viña del Mar. Lamentablemente nuestro fundador no vio realizado su esperado sueño de transformar la Brigada en Compañía, debido a su temprana muerte el año 1978. En memoria de nuestro principal impulsor es que nuestra Bomba desde sus orígenes ha llevado el nombre de nuestro fundador.

Luego de transcurridos 4 años de vida, quienes luchaban por alcanzar uno a uno los sueños propuestos, vieron con asombro e incredulidad, como el  aluvión que afecto a Reñaca el 4 de julio de 1984,  se llevaba o sepultaba en el lodo, los pocos enseres y uniformes con que se contaba. A pesar de lo anterior las ganas de resurgir fueron más importantes y la Octava reasumió sus funciones totalmente el 15 de Agosto de ese mismo año.

Pasados ya 6 años de la fundación, el 9 de mayo de 1986 se inaugura parte de lo que hoy es nuestro cuartel definitivo, reemplazando el viejo cuartel de madera y paja que nos acogió durante los primeros años. Esta obra fue posible gracias a aportes municipales y principalmente a los aportes de la comunidad reñaquina.

Ya transcurridos más de 30 años de entrega a la comunidad, podemos decir que nuestros logros han sido muchos, contamos con una dotación que supera los 65 efectivos, siendo estos nuestro principal activo. Es por esto que a todo ellos hemos debido entregar las condiciones y comodidades acorde a nuestro servicio de 24 horas y 365 días al año.

Nuestra Compañía también ha sufrido malos momentos. Ad portas de cumplir 22 años de vida como unidad bomberil, el 29 de marzo de 2002 nos deja a la temprana edad de 20 años, quien se convertiría en nuestro único mártir del deber “Sebastián Oyanedel Haack”. 

Esta gran pérdida nos marco profundamente pero cada día, sin excepción, nuestros bomberos recuerdan quien fue, que hizo y que dio nuestro Mártir, manteniendo en alto siempre el recuerdo de una gran persona y bombero.

Nuestra Cuerpo y Compañía direcciona parte de sus ingresos a una correcta y profesional capacitación en todas las áreas, con el fin de prestar el mejor servicio de emergencia posible. Contamos con  dos carros bomba para enfrentar distintos tipos de emergencias, desde rescates, emergencias forestales, estructurales y otras. Además de lo anterior constantemente se realizan análisis de necesidades, tanto de adquisición de material menor, uniformes o de nuevos carros bombas.

Sin dejar de lado la historia, actualmente y luego de varios años de restauración también contamos con el que fuera nuestro primer carro bomba, una unidad marca MACK del año 1951 y que exhibimos con orgullo en nuestra sala de maquinas. La restauración ha sido gracias ha aporte de bomberos y civiles quienes con la intención de incentivar el no olvidar nuestra propia historia entregaron recursos para este fin.